¿Qué es la alta sensibilidad?
La visión de la alta sensibilidad se ha ido modificando paulatinamente a lo largo de los últimos años.
Hasta el 2015, dominaba la visión d’Elaine Aron. La alta sensibilidad como rasgo que tiene de un 15 a un 20% de la población, presente también en otras especies del reino animal. Con una base genética; por tanto, innata. Presente en el mismo porcentaje de hombres que de mujeres. Considerada un rasgo de la personalidad y, por tanto, neutra. Con sus ventajas y sus desventajas desde el punto de vista biológico, y sus dificultades y dones desde el punto de vista más vital. No es un trastorno.
Elaine Aron explicaba la alta sensibilidad con los cuatro pilares:
-
Mayor profundidad de procesamiento de la información que llega del exterior.
Las personas altamente sensibles no solo perciben más cosas, sino que también procesan esa información de forma más compleja, reflexiva y profunda. Es decir, no se quedan en la superficie del estímulo, sino que lo conectan con otros datos, recuerdos, emociones o significados pasados. Esto ocurre de forma automática (lo hacen sin darse cuenta). Y afecta a nivel cognitivo, emocional y sensorial.
-
Sobreestimulación.
Como el sistema nervioso está continuamente trabajando más, las personas altamente sensibles se sobreestimulan con más facilidad que alguien que no es altamente sensible. Y de aquí la importancia del autocuidado. Lo que se conoce en psicología como ‘el nivel óptimo de activación’ tiene un umbral menor en las personas altamente sensibles.
-
Alta sensibilidad emocional y empatía.
Las PAS son más sensibles (y reactivas) a nivel emocional, tanto ante situaciones positivas como negativas. También cuentan con una mayor empatía emocional.
-
Sensibilidad sensorial y sensibilidad al detalle.
Las personas con alta sensibilidad perciben con más intensidad olores, luces, ruidos, etc. Esto se debe al funcionamiento del sistema nervioso, no a una mayor agudez de los sentidos. También suelen fijarse inconscientemente en más detalles del ambiente (sean visuales, emocionales, intuitivos), por ejemplo si ha habido un cambio en una habitación, si una persona hoy está más triste, etc.
A partir del 2000, y sobre todo a partir del 2015, se suceden una serie de investigaciones que aportan nuevos datos. Se destaca sobre todo la mayor plasticidad frente al entorno de las personas altamente sensibles, junto con la mayor activación cerebral en áreas asociadas al procesamiento emocional, la empatía y la conciencia sensorial. A todo esto se le denomina ‘el paraguas de la alta sensibilidad’ y comporta las teorías de Michael Pluess, en colaboración con científicos como Jay Belsky, W. Thomas Boyce y Bruce Ellis. Todas ellas comparten una idea clave:
“Algunas personas son más receptivas a las influencias del entorno, tanto negativas como positivas.”
Las teorías que componen este paraguas son:
1. TEORÍA DE LA SUSCEPTIBILIDAD DIFERENCIAL
(Differential Susceptibility Theory – Jay Belsky, 1997)
Las personas no responden igual ante las mismas experiencias. Algunas son más “permeables” al entorno: sufren más en contextos negativos, pero también florecen más en entornos positivos. No son más frágiles, sino más abiertas o expuestas a lo que el contexto les da o les quita.
2. TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD BIOLÓGICA AL CONTEXTO
(Biological Sensitivity to Context – W. Thomas Boyce & Bruce Ellis, 2005)
Algunas personas, sobre todo en la infancia, muestran una reactividad fisiológica más alta (por ejemplo, con mayor activación del cortisol o mayor actividad cardiovascular). Tienen más riesgo en entornos adversos, pero también más posibilidades de florecer en ambientes seguros. Esta reactividad hace que su desarrollo esté fuertemente influido por la calidad del entorno.
3. TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD AL ENTORNO
(Environmental Sensitivity Theory – Michael Pluess, 2015)
La sensibilidad no es un rasgo “de unos pocos”, sino un continuo que se distribuye en la población:
- Un 30% aproximadamente muestra alta sensibilidad,
- Un 40% sensibilidad media,
- Y otro 30% baja sensibilidad.
Michael Pluess repite la de las dos teorías anteriores pero introduce el concepto de plasticidad ambiental: las personas sensibles no son más frágiles, sino más plásticas, es decir, más moldeadas por la calidad del entorno.
¿Por qué es importante integrar todas estas teorías?
- Porque dejan claro que las personas altamente sensibles no sólo procesan más profundamente a nivel cognitivo y responden con más intensidad a nivel emocional, sino que también existe una mayor respuesta fisiológica.
- Porque se centran en el término plasticidad, lo que despatologiza para siempre la alta sensibilidad
- Recalcan la importancia del entorno en las personas altamente sensibles
- Lo que nos invita a poner el foco en este entorno y en las necesidades de cada persona
- Porque colocan el foco en el potencial de desarrollo de las personas altamente sensibles, no solo en su vulnerabilidad.
Por ello, las personas altamente sensibles se benefician especialmente de procesos de coaching y terapia.
Te invito a que conozcas mis sesiones individuales para personas altamente sensibles (PAS), y también mis grupos de acompañamiento.
Ofrezco sesiones individuales especialmente enfocadas a personas altamente sensibles y/o altas capacidades.