
Cómo iluminar la oscuridad
Hoy voy a escribir sobre un tema recurrente en mi vida en los últimos tiempos. El ‘mélange’, y los puntos de encuentro y desencuentro, entre luz y oscuridad. Este tema da para… ¡tela! Y es que desde fuera a veces parece que las PAS tengamos que ser seres de luz, o lo contrario, seres depresivos que no saben manejarse en un mundo cruel. Existe una dicotomía parecida en el crecimiento personal. Se vende luz y se venden colores como respuesta a salir de la oscuridad. A veces, cómo si el intermedio no existiera. Como si tuviéramos estar en un u otro

Cuando la alta sensibilidad es sólo el principio
Recuerdo el día que leí por primera vez sobre alta sensibilidad. Se me abrieron los ojos como platos y pensé ‘esto le da sentido a todo’. Era abril del 2013. Yo tenía otra vida. Me estaban empezando a pasar algunas cosas que me lo estaban haciendo cuestionar todo. La verdad, entonces justo empezaba el cambio más radical y tremendo de toda mi vida. Pero yo todavía no lo sabía. Aunque había algo en mí que lo intuía (incluso estando desconectada de la intuición como lo estaba entonces). Todo lo que leí los primeros días estaba en inglés. Y luego acabé en

¿Y si no fuera PAS?
A veces, hay clientes que me plantean esta pregunta en las sesiones. «¿Y si no fuera altamente sensible?» Como preguntándose: “Cómo sería y hubiera sido mi vida si no fuera así de sensible?” Vamos a hacer un ejercicio de retroceso en la memoria. Suponte que no hubieras nacido así de sensible. Probablemente, habrías vivido la infancia de una forma muy distinta. Algunas de esas cosas de la infancia que te afectaron tanto, a lo mejor te hubieran afectado menos, o de otra manera. Así que el miedo, y la angustia, o el plantearte temas existenciales con 9 años, pues tal vez

Cómo traspasar el dolor del linaje materno: cuando tu madre y tú compartís el mismo dolor
Hoy vengo a hablar de un tema, que sí y no, tiene y no que ver con la alta sensibilidad. Tiene que ver con la alta sensibilidad en el sentido de que las personas altamente sensibles, solemos ser más sensibles a estos temas, más receptivas a este dolor y posiblemente más conscientes de él. Estos últimos 2 años he estado haciendo un proceso particularmente complejo con mi madre. Puede que, por fin, haya sanado del todo (o casi del todo) mi relación con ella. En medio de todo esto, he detectado mucho dolor en mí que no sé hasta qué punto

¿Siento demasiado? Cómo no sentirte mal por priorizar tus emociones
Una amiga me dijo hace poco ‘Tú has venido aquí a hacer procesos emocionales, lo demás es un añadido’ Y sí, en gran medida, mi vida va de emociones. De sentirlas, comprenderlas, escribir sobre ellas… a veces, incluso, de ‘ordenarlas’ (no como con quien pretende ordenar, si no dar sentido a una serie de vivencias que si no se me escapan de las manos… así que les pongo nombre, las coloco en un lugar que para mí tiene un propósito, y las llevo conmigo, y llevo conmigo sus aprendizajes). Siempre estoy metida en alguna odisea emocional, en medio de algún proceso,
Alta sensibilidad: del perfeccionismo a la autenticidad (II)
En mi último post, te hablé de la diferencia entre conocimiento y sabiduría, y de cómo esto está relacionado con la autenticidad. Para ilustrarlo, voy a hacerte una confesión (poniéndome un pelín en evidencia): mi gran cambio de vida fue de los 29 a los 32 años, aproximadamente. Hasta entonces, todo lo que pensaba era un pupurri tremendo de las influencias que había tenido: mi educación, mis padres, la pareja con quien estuve durante casi una década, mis amigos hasta entonces, el montón de libros que me había leído sobre mil historias distintas… Sí, ya había una tendencia clara en todas